Fleabag


 “Tengo la horrible sensación de que soy una mujer codiciosa, pervertida, egoísta, apática, cínica, depravada, moralmente arruinada, que ni siquiera puede llamarse feminista”

Simplemente una maravilla audiovisual que nunca me cansaré de ver.

Con un humor lacerante, incisivo, tremendamente inteligente. 

Phoebe Waller-Bridge se corona con esta serie,  que no solo protagoniza, sino que también escribe. Un guión brillante, con diálogos que hacen tambalearse tus convicciones morales, generando risa y llanto por igual.

Una exploración del sufrimiento del personaje, con escenas tan graciosas que no puedes parar de reír sin importar las veces que las veas, y otras que conmueven tanto que solo quieres abrazar a la protagonista. Fleabag es tan humana y comete tantos errores, que resulta fácil identificarse con ella y desear que por fin tome alguna buena decisión para sí misma.

Muy destacable es el uso del recurso de mirar a cámara como si estuviese hablándole directamente al público, adelantándonos lo que va a ocurrir, lo que, en vez de restar interés a la trama, genera aún más expectación en el espectador por saber si las cosas van a suceder como prevé Fleabag, así como una cercanía con la protagonista que permite crear una profunda conexión personaje-espectador.

Todos y cada uno de los personajes son extraordinarios, especialmente el de la hermana de la protagonista, con una Sian Clifford que transmite a la perfección la constante situación de inestabilidad emocional y crisis vital que sufre, y que hace llorar de risa con escenas como la del corte de pelo.

Sin duda una serie que quien disfrute de la comedia negra no debe perderse.

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